Tenía el cuerpo quemado por el fuego pero su recuperación fué asombrosa.   El primer viaje solidario que realice con Miradas al mundo fue algo muy deseado, pensado, organizado así como acertado y tremendamente enriquecedor. En cambio, hacer mi segundo viaje solidario fue una decisión nada premeditada y el doble de reconfortante. Era mi corazón el que me pedía volver a África para vivir de nuevo la experiencia de mi vida que más me lleno como persona y que me hizo ver la vida de otra manera. Ese día fue el punto de inicio de otro camino para mí. Sé que suena utópico pero es la realidad, tenéis que vivir lo para sentirlo y descubrirlo, y os ayudará a descubriros a vosotros mismos. Pero lo mejor todavía si cabe, es lo que tu dejas allí: tu huella, tu recuerdo, tu ayuda, tus aportaciones, tu pedacito de soluciones a sus enormes problemas, en esencia, un trocito de TI. Y el sumun de la experiencia es lo que tu te traes de ellos; AMOR, MAS AMOR, ….abrazos, sonrisas, admiración por su instinto de supervivencia, por su capacidad de lucha, por su fuerza interior, por sus ganas de vivir, y sobre todo, por el deseo de complacerte en todo momento para que tu sientas como si África fuera tu casa, y créeme, lo consiguen!. Espero veros en el próximo viaje solidario, yo ya estoy preparando mi maleta, no tengo nada que pensar…..allí dejé desde el primer día un trozo de mi vida.