En enero de 2009 nos llegó una petición de las Hijas de la Caridad de Ksar el Kebir de Marruecos. Nos pedían ayuda para comprar mantas y poder repartirlas entre las numerosas familias más desfavorecidas de su ciudad.
Tanto la Hermanas como las Hijas de la Caridad, se caracterizan por vivir al lado de los más pobres entre los pobres y muchas veces haciendo verdaderos "milagros" para subsistir. En cada viaje que hemos hecho, ha sido visita "obligada" para nosotros, ir a conocerlas y os podemos asegurar que con muy pocos medios consiguen dar mucho a los más desfavorecidos, enfermos, huérfanos...
Gracias a esta ayuda muchas familias de Ksar el Kebir están soportando un poco mejor las bajas temperaturas de las noches de invierno.
Miradas al mundo, tras viajar a conocer el proyecto que llevan a cabo sólo cuatro misioneras españolas, nos hemos querido comprometer a colaborar puntualmente con ellas porque el trabajo que están realizando es admirable y está lleno de necesidades.
En febrero del 2008 el fenómeno de la Niña, desbordó el río Mamoré, produciendo las mayores inundaciones de los últimos 12 años en Trinidad (Bolivia) Más de 50 comunidades indígenas asentadas sobre la ribera del río, principal afluente del Amazonas, tuvieron que esperar más de 5 meses para que las aguas bajaran a su cauce normal.
Después de este tiempo la situación en general no mejoró ya que estaban sufriendo epidemias de cólera, fiebre amarilla, plagas de víboras e infecciones al no disponer de agua potable.
Recibimos un llamamiento urgente para la reconstrucción de pozos de agua. El coste de cada pozo de agua fue de 500 €. Un mes después de esta petición pudimos pagar el primer pozo y después conseguimos una subvención con la que a finales del 2008 se pudieron construir 12 pozos de agua potable.
En diciembre de 2008, recibimos un llamamiento de ayuda urgente para la compra de víveres de primera necesidad en Bulawayo (Zimbawe). La petición llegaba del Padre Ricardo que tiene bajo su protección un orfanato y un pequeño hospital psiquiátrico.
Tras analizar la situación consideramos que era urgentísimo enviar dinero para comprar comida, porque aunque estaban esperando recibir en enero ayudas desde el Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes y Cáritas Madrid, su precaria situación no les permitía aguantar sin alimentos un mes más.