Compartir en redes sociales

Hablar de África es hablar de diversidad, de preguntas sin respuestas, de hechos que no entran en la razón. África tan diversa con sus costumbres tan arraigadas y a su vez el lado malo de la «maravillosa civilización». Ayer estuvimos en un barrio que se inunda en epóca de lluvias y a su gente la realojan fuera de Maputo, nos habían invitado a cenar, los africanos son todo hospitalidad y aquí en Mozambique la gente es encantadora. La madre de la familia que nos invitó nos enseñó el cuarto donde practica la medicina, es una santera tradicional, ella se vistió y nos enseñó parte de su rito y parecía como si hicieses un viaje en el tiempo… Como podía ocurrir aquello con un televisor en casa, una nevera y un avance de una ciudad que crece y se desarrolla con una rapidez tremenda, pero allí el tiempo no pasa y ella creía en sus tradiciones, más su hija estaba muy enferma con un sida y una enfermedad en las piernas que la mataban de dolor, ante eso no había remedio, pero tampoco va al médico… Que difícil es esta África tan diversa…

Compartir en redes sociales