Compartir en redes sociales

Llevamos quince días en Maputo y no damos crédito al nivel de vida de esta ciudad. Algo tan básico como la alimentación es un lujo para cualquier persona, el coste de las cosas es igual que en España con la gran diferencia que el sueldo medio aquí es de entre 50 y 100 euros al mes. Un saco de arroz de 50 Kg cuesta 100 euros. Día a día me pregunto como hacen esas familias para poder alimentarse. La otra tarde estuvimos en el mercado central de Maputo y da igual, fruta, verdura, carne… todo es carísimo.
Preguntamos la razón de ese coste desmesurado de las cosas, una de las razones es que es casi todo es importado, preferentemente de Sudáfrica, y la otra razón, que es la más sangrante es el hecho de haber en Maputo tanto Europeo de empresas y cooperación con unos sueldos la mayoria de las veces astronómicos, hace que todo haya subido sin ninguna medida.
Maputo es una ciudad preciosa y muy cómoda para cualquier europeo, tiene de todo lo que necesitará y su avance con respecto a otras ciudades africanas es asombroso, mas es a costa de unas desigualdades inmensas entre la clase alta y clase baja, pues la clase media no existe.
Tal vez deberíamos reflexionar como influye a veces la inyección del dinero de Cooperación Internacional, porque aquí ves las consecuencias de una ayuda mal gestionada donde tal vez solo importe lo que el país que realiza la donación reciba a cambio de esa ayuda y la repercusión no se mide pues no importa a nadie…

Compartir en redes sociales