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Este fin de semana nos hemos juntado un grupo de voluntarios para empezar con un proyecto nuevo de Miradas al Mundo que se llevará a cabo en nuestra ciudad.
Una de las iniciativas de este proyecto es acercarnos a las personas que duermen en la calle para ver de que modo se les puede ayudar. Ofrecerles un rato de CALOR HUMANO, charlando con ellos y haciendo que no se sientan invisibles para la sociedad.
Este fin de semana cuatro voluntarias nos hemos recorrido la ciudad con dos termos de café y leche calentitos, acompañados de galletas. De ese modo nos acercamos a esas personas que duermen en los cajeros y en los portales, ofreciendo un momento de compañía.
Son tantas y tantas las razones por las que una persona se puede encontrar en esa situación de desamparo, que nadie estamos libres de que nos pase.
Hemos estado con un peruano, trabajaba de pescador hasta que se enfermó su ojo. Tiene 48 años, su familia vive en Arequipa. El pide para poder comer y poder pagar los medicamentos de su ojo y la consulta médica privada en la clínica Baviera. Va con su maleta a todos los sitios y da gracias cada día de seguir viviendo. Tiene miedo cuando duerme de que le roben, pero deja el cajero abierto para que la gente pueda utilizarlo.
Otro nos contaba que era cantante en una famosa orquesta. Le operaron y sus cuerdas vocales sufrieron un gran daño. No pudo volver a cantar y ahí empezó el declive de su vida. Ahora toca la guitarra. Necesita una guitarra nueva porque la suya se la robaron.
También hay gente con mucho talento como una mujer joven con la que compartimos muy buen momento. Lucha cada día para poder vivir con dignidad en la calle, rodeada de sus gatos a los que adora. Le encanta leer y es muy culta. Nos ha pedido que por favor la visitemos siempre que podamos, le gusta mucho conversar.
Una mujer con la que hemos estado, ha llegado hace poco de otra ciudad. Lleva en la calle desde pequeña huyendo de una situación familiar muy complicada. Es una persona con mucha chispa y mucho bagaje encima. Como dice ella «Soy una profesional de la calle». La conocimos enseñando a pedir a un muchacho de Lugo que pensamos que tenía alguna enfermedad mental.
Y para nuestra sorpresa, estuvimos con un Etíope, que debió trabajar en la construcción y nos pedía trabajo. El idioma (solo hablaba inglés) dificultó nuestra comunicación.
Hay más historias, historias de vida, de gente maravillosa que por la razón que fuera su vida dió un vuelco y se encuentra en una situación de la que es difícil de salir, a veces termina convirtiéndose en un modo de vida.
Os animamos a que aprendamos a mirarles con otros ojos y perdamos el miedo a hablarles. Un rato de conversación es el mejor regalo que se le puede ofrecer, no los hagamos invisibles, nadie se merece terminar de ese modo. Su lucha diaria con el miedo por si son atacados o les roban, el frío y la soledad los convierte en valientes luchadores.
Organizaremos esta actividad de manera continua, al igual que otras que se están elaborando para cubrir necesidades de familias que viven de modo precario. Necesitamos voluntarios comprometidos. Las personas que estén interesadas enviarnos un correo a: ongmiradasalmundo@gmail.com ya que se va a realizar una reunión para organizar el trabajo.

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