Compartir en redes sociales

Este fin de semana es el tercero que salimos a repartir CALOR y CAFÉ.
Poco a poco estamos organizando los grupos. Hay que ir en grupos muy reducidos para respetar la intimidad de las personas y poder crear pequeños vínculos que nos facilite el trabajo con ellos.
Deciros, que si en algo coincidimos los voluntarios, es que nos aportan ellos tanto o más, que nosotros a ellos. Nosotros les ofrecemos ese ratito de escucharles y de charlas, que es lo que más agradecen, en esta sociedad cada vez mas individualista.
Para muchos, el vivir en la calle es una elección de vida, por la razón y motivo que le haya llevado a ello, detrás hay muchas dificultades y reveses.
Ese rato, mientras toman el café o se lo sirves, ese rato de charla y presentación, es lo que más nos agradecen, muchos se ponen a hablar y el café se les queda frío. Su mayor necesidad no es la comida, es el cariño y la comprensión, que alguien los llame por su nombre, les de un apretón de manos y se siente con él a charlar como con cualquier amigo.
Nos encontramos gente muy diferente, con problemas de adicciones o simplemente que se  encuentran sin trabajo, sin ayudas, y se han venido a Galicia, pues en otras comunidades las cosas están más difíciles, y no es seguro estar, ni dormir en las calles.
No pueden pensar en el mañana, pues el mañana se presenta muy oscuro, pero día a día luchan por no perder la esperanza de que esa situación se terminará en algún momento.
Agradecemos el apoyo de Jim Sport en Melide, que nos ha donado los petos que llevamos por la noche para identificarnos y  no asustarlos. Decatlhon  que nos donó los termos para llevar el café y la sopa calentita. El Restaurante la Farandula de A Coruña que nos cocina con todo el cariño y nos da comida y sopa calentita que todo el mundo elogia y alguno aún repite.
Queremos dar gracias a todos los voluntarios y a aquellos que nos apoyan, juntos podemos dar un poquito más de CALOR en estos momentos tan duros.


Compartir en redes sociales