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Ya de vuelta de nuestro viaje.
Nuestra estancia en Varela, lugar donde estamos iniciando un nuevo proyecto, ha sido muy esperanzadora en cuanto a la implicación de la comunidad. La guardería que se ha construido con un almacén y un futuro dispensario para impulsar la medicina natural está prácticamente terminada. Se han esforzado mucho y estamos muy contentos con los resultados. 
Se han empezado a concretar futuras actividades con ellos. Un taller de nutrición, uno de plantas medicinales y otro para hacer mermeladas.
PLANTA DE MORINGA
Las mujeres nos tenían preparado las hojas secas de nevadai o moringa, es una planta originaria de África y la India a la que le llaman «el doctor» pues tiene tantas vitaminas y propiedades medicinales, que sirve para prevenir y curar muchas enfermedades. La traemos a España para darla a conocer y para su venta. El dinero recaudado será para la Asociación de mujeres. Os adjuntamos un enlace de las propiedades de esta planta para que podáis conocerla.
Los alemanes la están plantando en Canarias para comercializarla, es un verdadero tesoro nutricional traído directamente de África y recolectado por las mujeres de nuestra asociación.
El mayor problema de la aldea de Varela, que son alrededor de 900 habitantes de diferentes etnias,  es que depende totalmente de la pesca. Los terrenos cultivables son de la etnia fulupes, primeros habitantes, y con su antiguo jefe se los dejaban cultivar pero ahora no pueden plantar nada en ellos, hasta el mar que se les ha cedido es la parte mas difícil para la pesca.
La pesca es muy rudimentaria y apenas tienen motores para muchas canoas. Su problema principal es la conservación del pescado, al no tener electricidad ni frío, y el lugar más cercano para su venta se encuentra a unos 53 km en una carretera intransitable. La única solución en su mano es  ahumar el pescado para la venta lo que hace que tengan grandes costes y ganen muy poco dinero. 
El trabajo diario para poder conseguir algo de dinero para comer y pagar el colegio de los niños es durísimo y lo más triste es que este gran problema se podría arreglar tan solo con una carretera adecuada y placas solares para producir hielo.

Por último comentaros que Satu, la niña enferma que tiene problemas en la cadera ha estado ya en el hospital. Le han dado medicación y le han dicho como que tiene una lesión mal curada y una inflamación muy fuerte, se tiene que poner hielo todos los días (como si eso fuera posible en Guinea), y volver al hospital en un mes. Nos traeremos las placas a España para tener mas claro el diagnostico (no son muy de fiar, la sanidad en el país es muy precaria).
Queremos daros las gracias por vuestro apoyo incondicional, los gastos de Satu son cubiertos por un donativo de 600 euros de un socio. Sin vosotros nada de todo lo que hacemos sería posible.
Un saludo, ya recien aterrizada en España.
María.


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