Crónica de Educación

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¡Ningún país se puede desarrollar sin un mínimo de educación!

Guinea Bissau tiene unos índices de analfabetismo altísimos y la esperanza de que esto cambie apenas existe. No siendo por  algunas organizaciones que trabajamos en el país, el gobierno no hace frente a la construcción de escuelas, pago de profesores, formación, libros… ¡es desesperante! y a veces te dan ganas de rendirte ante este panorama tan complicado. Los profesores son los primeros que realizan sus esfuerzos, pero no tienen apenas conocimientos.

Nos encontramos cada día con profesores que hacen copiar a sus alumnos la fecha y el lugar donde están; a unos  niños que no saben ni leer ni escribir “mamá”, ¿como van a poder escribir  “ Catong 18 de marzo”?  ¡es imposible!.  Les lleva hacerlo malamente unos 30 minutos.

Un niño en  clase coge un libro y se pone a leer  de memoria  y los demás, repiten lo que dice ese niño. Después  coges tú el libro y le señalas una palabra y le preguntas «¿que pone aquí?» no puede contestarte ya que no sabe leer nada.  Crees que es un sueño, pero por desgracia  es la realidad de miles de escuelas de Guinea. Niños y profesores que caminan a veces  más de 8km  para ir a la escuela, como sucede  en la aldea de Arame.  Realizan un esfuerzo increíble y por falta de formación su esfuerzo no vale para nada. Los niños no aprenden nada, el profesor no es capaz de enseñar.

Tan solo queda el consuelo, de que muchos niños que van a la escuela reciben al menos un plato de comida.  Al que nosotros añadimos moringa, gracias  al proyecto que estamos desarrollando de nutrición en las escuelas.  Al menos ese niño podrá comer. En sus casas a veces no hay ni siquiera ese plato de comida para darles, por esos los padres los mandan a la escuela.

En verano, haremos un proyecto piloto con apoyo escolar a los niños,  con profesores que vendrán de España.  Y a su vez durante el año,  se paga a los profesores más capacitados para que los fines de semana puedan apoyar a los niños con más dificultades.

¡Es como luchar  contra Goliat; PERO NO NOS RENDIREMOS!


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